Es el componente mecánico central del sistema de frenado automotriz. Se utiliza principalmente en el freno de estacionamiento, siendo un elemento clave para transmitir la fuerza necesaria para accionarlo. Los cables de freno que fabricamos emplean un núcleo de alambre de acero de alta resistencia. La capa exterior está recubierta con una funda de caucho/plástico resistente a la abrasión, al envejecimiento y a la corrosión. Fabricados mediante procesos de torsión, engaste y conformado de fundas de alta precisión, presentan una gran resistencia a la tracción, una transmisión precisa, buena flexibilidad y una excelente adaptabilidad ambiental. Resisten vibraciones, dobleces y condiciones climáticas adversas durante la conducción, evitando problemas como roturas del núcleo, agrietamiento de la funda y retrasos en la transmisión.